En las últimas décadas, el estudio del arte y del patrimonio cultural ha experimentado un giro significativo hacia la comprensión de la materialidad de los objetos. Más allá del análisis estilístico o iconográfico, las obras de arte y los bienes culturales son también sistemas materiales complejos cuya fabricación, transformación y deterioro pueden ser estudiados mediante herramientas provenientes de las ciencias naturales.
Este curso propone una aproximación interdisciplinar que introduce a historiadores del arte, artistas, humanistas y en general a los profesionales que trabajan con colecciones de arte en el uso de métodos científicos aplicados al estudio del patrimonio. A través del análisis de pigmentos, soportes, estratos pictóricos y técnicas de manufactura, así como del uso de herramientas como la imagen técnica (luz ultravioleta, infrarroja, radiografía), la espectroscopía y la microscopía, se busca comprender cómo la ciencia contribuye a responder preguntas fundamentales sobre la autenticidad, la técnica, la historia material y el estado de conservación de las obras.
El curso también aborda el estudio estratigráfico como una forma de “micro-historia” del objeto, permitiendo reconstruir procesos de creación e intervención a lo largo del tiempo. Asimismo, se reflexiona sobre los alcances, límites y dimensiones éticas del análisis científico, así como sobre el papel de estos datos en la construcción de narrativas histórico-artísticas y curatoriales.
Diseñado para estudiantes sin formación previa en ciencias, el curso traduce conceptos técnicos a un lenguaje accesible, promoviendo el diálogo entre disciplinas y fortaleciendo una mirada crítica e informada sobre el patrimonio cultural en contextos contemporáneos.