Fechas
03 de septiembre al 13 de octubre del 2026
Duración
12 Sesiones | 7 Semanas | 24.0 Horas
Modalidad
Virtual
Horario
Martes y jueves 6:30 p.m. a 8:30 p.m.
La respuesta traumática a eventos estresantes o extremos de la vida, así como el Trastorno de Estrés Postraumático son un problema de salud mental que algunas personas desarrollan después de experimentar o presenciar un evento que amenaza la vida, como un combate, un desastre natural, un accidente automovilístico o una agresión sexual. Los síntomas del trastorno de estrés postraumático en el DSM-5 incluyen recuerdos recurrentes involuntarios e intrusivos del trauma, flashbacks que hacen que la persona sienta que está experimentando el trauma nuevamente, incapacidad para recordar las características clave del trauma y una concentración disminuida. (American Psychiatric Association, 2013).
Las intervenciones para estos síntomas desde una perspectiva basada en evidencia aseguran la efectividad y eficacia de los tratamientos, aumento en la calidad de vida de las personas y efectos clínicamente significativos sobre indicadores de otros desórdenes comórbidos como depresión y ansiedad. Este curso pretende hacer un recorrido práctico desde la conceptualización del trauma psicológico, los tratamientos más vistos como evidencia y un entrenamiento especializado en habilidades básicas de evaluación e intervención para profesionales que trabajan con personas con estas dificultades. A través de dos módulos con un enfoque práctico basado en evidencia, se facilita la actualización, comprensión y utilización de diversas estrategias útiles para comprender, seleccionar y aplicar las mejores herramientas disponibles para el tratamiento de trauma psicológico.
El abordaje del trauma psicológico es una necesidad creciente en distintos contextos, desde la consulta clínica hasta escenarios educativos, organizacionales y comunitarios. Contar con herramientas basadas en evidencia permite intervenir de manera oportuna, ética y efectiva, reduciendo el impacto del trauma y previniendo la cronificación de los síntomas.
En la práctica cotidiana, los participantes podrán realizar evaluaciones más precisas, estructurar planes de intervención claros y aplicar estrategias de regulación emocional y manejo de crisis, fundamentales en el trabajo con personas que han vivido experiencias traumáticas. Estas habilidades son clave en situaciones reales como la atención en crisis, el acompañamiento terapéutico o la intervención en contextos de violencia, duelo o desastres.
Además, el curso fortalece la capacidad de tomar decisiones clínicas informadas y basadas en evidencia, lo que mejora la calidad de la atención, optimiza los procesos terapéuticos y genera impactos significativos en la recuperación y bienestar de las personas. Esto convierte al profesional en un agente clave en la promoción de la salud mental y la atención integral del trauma.
Consulta la insignia de participación que recibirás al finalizar el curso.
Fechas
03 de septiembre al 13 de octubre del 2026