Fechas
03 de agosto al 28 de noviembre del 2026
Duración
16 Semanas
Modalidad
Presencial
Este taller es una introducción al oficio de la escritura, un acercamiento a las diferentes herramientas con que puede contar quien busca valerse del lenguaje escrito como estrategia de comunicación. Para descubrir esos recursos es fundamental señalar dos cosas.
La primera es que la acción de escribir no se reduce únicamente a redactar palabras sobre una página (o una pantalla) cumpliendo ciertas convenciones del lenguaje (gramática, ortografía, puntuación y redacción). Escribir es un asunto más complejo que incluye, entre otras cosas, procesos de pensamiento relacionados con la reflexión y la imaginación. Para decirlo en otras palabras: aprender a escribir implica, en gran medida, aprender a leer y, sobre todo, aprender a leerse a uno mismo. Esto último es fundamental, porque la escritura es un ejercicio de conciencia que busca sacar (hacer público) ese universo comunicativo que tenemos por dentro.
Lo segundo que se debe señalar es que nuestra relación con la escritura (y la lectura, su necesaria contraparte), casi siempre está viciada por la obligatoriedad. Los padres nos dicen que es importante leer, en el colegio nos dicen que debemos aprender a leer y escribir, en la vida laboral se nos pide que seamos lecto-escritores competentes y, en algunos casos, sobresalientes. Así las cosas, nuestra relación con el texto escrito se soporta en motivaciones externas, en algo así como un “deber ser” social. Y esa manera de concebir la relación puede generar una resistencia natural. Por eso es importante recuperar la relación lúdica y placentera con la lecto-escritura. Así como leer es la oportunidad de habitar realidades, escribir es la posibilidad de crearlas (y/o recrearlas). Escribir puede ser divertido si se recuerda lo placentero que puede ser leer.
En ese sentido, este taller busca que la relación de los participantes con la lecto-escritura esté mediada por el disfrute, por el placer, por la motivación más genuina de nuestras acciones: Universidad de los Andes | Vigilada MinEducación Reconocimiento como Universidad: Decreto 1297 del 30 de mayo de
1964. Reconocimiento personería jurídica: Resolución 28 del 23 de febrero de 1949 Minjusticia.
pasarla bien. Ese es un punto de entrada favorable para enfrentar los retos que tiene una tarea tan compleja y retadora.
Con todo esto en mente, gran parte del trabajo en el taller consistirá en analizar textos, tanto de las tradiciones literarias de la ficción, como propios, que permitan entender los mecanismos narrativos propuestos por los autores. En particular, preguntándonos por qué funcionan, por qué nos agrada leerlos, por qué nos nutren (o transforman) como personas. Para lograr esto es importante, entre otras cosas, conocer y aplicar estrategias de lectura activa (subrayar, glosar, tomar notas, construir esquemas de análisis, etc.).
Descubrir los mecanismos de los escritores conlleva, por supuesto, explorar esos recursos en la creación de textos propios. Por eso se realizarán constantes ejercicios, donde se identificarán las etapas que tiene un proceso de escritura. Esos ejercicios se analizarán, editarán y reescribirán, para entender que escribir es un acto complejo, dinámico y, sobre todo, donde el lenguaje es una materia prima que se puede trabajar en sus formas y sentidos hasta el agotamiento, hasta que dé su mejor versión o, en otras palabras, hasta que logremos provocar en los lectores lo que nos proponemos.
Otra característica del taller son las lecturas que se tendrán como referentes: todas provienen de la literatura. La razón es doble. Por un lado, esa es mi formación y mi oficio. Soy escritor, vivo de leer literatura, crearla y escribir sobre ella; entonces es donde mejor he encontrado la manera de entender cómo formar. Por otro lado, mi experiencia como periodista cultural me ha mostrado que hay dos lugares de encuentro naturales entre la ficción y la no-ficción: el lenguaje y la intención de contar historias. No importa si se escribe un reportaje, una crónica, un cuento o una novela, todos estos tipos de textos se hermanan en una intención narrativa, en pretender que el lector acompañe al autor del punto “A” al punto “B”. De alguna manera, el objetivo siempre es el mismo: contar el cuento.
Por último, algunas preguntas que busca responder este curso son las siguientes: ¿en qué consiste escribir?, ¿con qué criterios se cuenta para determinar que un texto es bueno?, ¿cómo, de acuerdo con los criterios planteados, se logra escribir un buen texto?, ¿cuáles pueden ser las funciones del texto escrito?, ¿en qué consiste el trabajo de edición?, ¿cómo nutre el mundo.
Fechas
03 de agosto al 28 de noviembre del 2026