Fechas
03 de agosto al 28 de noviembre del 2026
Duración
16 Semanas
Modalidad
Virtual
Horario
Martes de 5:00 p.m. a 7:50 p.m.
Una revisión bibliográfica muestra que, al menos en la literatura académica, el pensamiento crítico ha sido privilegiado como un resultado deseable del proceso educativo. A veces es contrastado con el aprendizaje pasivo, en el que los estudiantes simplemente reciben un conocimiento predefinido de los profesores, aceptándolo y adoptándolo pasivamente. A veces también es contrapuesto a la indoctrinación, a procesos en que los estudiantes son introducidos en una ideología o doctrina mediante la educación. De manera interesante, muchos autores parecen atribuirle relaciones importantes con diversos valores que son considerados por algunos como necesarios para la democracia, tales como autonomía, la racionalidad, el respeto, y la responsabilidad.
El pensamiento crítico puede verse por otro lado también como una mirada a la manera de mirar (el “look of the look”, Fuenmayor, 1990) nuestra o de alguien más, o como el pensar reflexivo acerca del pensamiento nuestro y de otros (Paul, 1992). En este sentido el pensamiento crítico puede verse como actuando sobre el pensamiento mismo, o sobre nuestras maneras de conocer, entender, o vivir en el mundo.
Pero surge, por supuesto, la pregunta acerca de cómo se puede favorecer la aparición de pensamiento crítico por medio de procesos de educación formal. Por este motivo, diversos autores se han apoyado ahora en varios cuerpos de conocimiento tales como la teoría crítica (en filosofía y política), la lógica (formal e informal), la sociología, y diversas teorías provenientes de la semiótica y los estudios sobre comunicación y medios. Es decir, el conocimiento en todas estas disciplinas es visto como proveedor tanto de una justificación, como de herramientas útiles para la promoción de pensamiento crítico en los estudiantes.
Sin embargo, estos intentos de definir pensamiento crítico no han sido, ni mucho menos, faltos de controversia. Los enfoques a los que me refiero en el párrafo anterior han presentado versiones de lo que es el pensamiento crítico que son no sólo diferentes, sino también en muchos casos contrapuestos o contradictorios. La investigación en este campo es, por tanto, no concluida, y fuente de fuertes debates. Es, también, apasionante, especialmente porque los debates no son de tal naturaleza que puedan ser resueltos mediante experimentos u observación empírica. El problema no es los resultados de las investigaciones, sino más bien la pregunta anterior acerca de qué es lo que hay que investigar.
Fechas
03 de agosto al 28 de noviembre del 2026