La masificación de la factura electrónica desde 2019 ha transformado la gestión empresarial, generando retos en materia normativa, fiscal y tecnológica. Sin embargo, también ha abierto oportunidades para automatizar procesos y convertir los datos derivados de estos documentos en insumos estratégicos para la toma de decisiones. Hoy, la factura electrónica es mucho más que un requisito legal: es una fuente de valor para el análisis de riesgo, la planeación financiera, el financiamiento basado en facturas y la optimización operativa.
Este curso ofrece una actualización integral sobre la normativa y las herramientas tecnológicas asociadas a los documentos electrónicos, y enseña cómo aprovechar esta información en estrategias de negocio, gestión de riesgo, marketing y financiamiento. Con un enfoque práctico, conecta el cumplimiento regulatorio con la analítica empresarial, formando profesionales capaces de transformar los datos fiscales en ventajas competitivas.
Relevancia y aplicación práctica:
La actualización normativa en torno a los documentos electrónicos, especialmente en materia fiscal, exige que las organizaciones fortalezcan su capacidad de cumplimiento y adopten prácticas digitales eficientes. En este contexto, la factura electrónica —ahora reconocida como título valor— se convierte en un activo estratégico que habilita mecanismos de financiamiento más ágiles y competitivos, sin incrementar la capacidad de endeudamiento de la empresa.
En consecuencia, el curso ofrece herramientas prácticas para que los participantes capitalicen la normatividad vigente, activen nuevas fuentes de liquidez y conviertan la información derivada de la facturación electrónica en insumos clave para desarrollar inteligencia de negocios y potenciar el crecimiento corporativo.