A lo largo de las sesiones, se propondrán ejercicios que articulan la conciencia corporal con el proceso gráfico. El curso invita a reconocer el cuerpo como parte activa del acto de dibujar: cómo respiramos, cómo repercute la palabra en el cuerpo, cómo las emociones y las percepciones influyen en el tema que trabajamos, y la manera en que lo tranzamos, trazamos.
A partir de prácticas que integran la exploración gráfica con herramientas del yoga y la técnica Alexander —que busca reeducar los patrones de movimiento y de tensión corporal para lograr mayor libertad, equilibrio y coordinación—, los estudiantes aprenderán a desarrollar sus procesos creativos de manera más consciente.