Cada año, más de 700,000 personas mueren por suicidio en el mundo, y por cada caso registrado, muchas más intentan quitarse la vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La conducta suicida es un problema de salud pública global con profundas implicaciones emocionales, donde factores como la desesperanza, la angustia emocional intensa y las dificultades en la regulación de los estados afectivos desempeñan un papel central en su aparición y mantenimiento.
El enfoque de la regulación emocional, respaldado por los avances más recientes en neurociencia y análisis del comportamiento, ha permitido una comprensión más profunda de las emociones y su papel en la salud mental. Este paradigma ha sido clave para el análisis y tratamiento de diversas dificultades psicológicas, incluyendo la desregulación emocional y el suicidio, consolidándose como un campo de investigación esencial para comprender la psicopatología y desarrollar intervenciones efectivas para su prevención y tratamiento.
Este curso tiene como objetivo introducir a los asistentes en la regulación emocional como uno de los paradigmas más relevantes y actuales en la ciencia de las emociones. A lo largo del programa, se abordará el papel de la regulación emocional en la reducción del riesgo suicida, proporcionando herramientas basadas en la evidencia para el manejo del malestar emocional y la promoción de la resiliencia en personas en situación de vulnerabilidad.
A través de dos módulos con un enfoque práctico basado en evidencia, se facilita la actualización, comprensión y utilización de diversas estrategias útiles para un abordaje efectivo de la conducta suicida desde un enfoque de regulación emocional en diversas poblaciones.
Estado
En inscripciones
Modalidad
Virtual
Fechas
06 de noviembre al 04 de diciembre del 2025
Horario
Martes y jueves de 6:30 p.m. a 8:30 p.m.
Duración
9 Sesiones | 5 Semanas | 18.0 Horas
Inversión