Este curso es un espacio de iniciación en la construcción de competencias fundamentales para la práctica colectiva de la música. A través de la exploración de repertorios vinculados al rock, los participantes ven problematizados elementos técnicos claves en el ejercicio de tocar en ensamble como la gestión del tiempo, la textura, los matices y la forma entre otros.
De igual manera, los estudiantes trabajan competencias de otras naturalezas que resultan esenciales en estas prácticas musicales como la escucha del otro, la presencia profunda, la gestión de la contingencia.