En el mundo moderno de hoy encontramos los aceleradores y los detectores de partículas como herramientas de los físicos para el estudio de la estructura de la materia. Los encontramos así en los grandes laboratorios de física de altas energías, de física nuclear y para el estudio de materia condensada.
También los vemos prestando servicios a la industria, por ejemplo en estudio y producción de nuevos materiales, y muy especialmente los encontramos en clínicas, centros médicos prestando importantes servicios a la medicina, en el diagnóstico médico y en la terapia, lo que hoy parte del mundo cotidiano.